Las
personas hablamos, tenemos esa capacidad. Pero no todo lo que decimos
es cierto. Con esto vengo a criticar una palabra que muchas veces
decimos pero que realmente, casi nunca sentimos: te quiero. Querer es
un sentimiento fuerte, díficil de sentir, en canvio es una de las
palabras mas fáciles de decir. Y curiosamente, a las personas que
menos se lo decimos, suelen ser las personas a las que mas queremos,
nuestros padres.
Para
querer a alguien de verdad, esa persona ha de aportar aunque sea un
grano de arena a tu desierto, ha de aceptarte y quererte tal y como
eres, con tus perfectas imperfecciones y tus imperfectas
perfecciones. Y eso salvo algun amigo, solo lo cumplen los padres.
Porque un padre es aquél que siempre busca tu sonrisa, que llora tus
fracasos y celebra tus éxitos, pero sobretodo es aquél que despues
de llorar tus fracasos, te consuela y mueve montañas para verte
sonreir. Un padre es aquél que te ayudará en los malos momentos,
aquel que te guiará e iluminará el camino a la felicidad. Un padre
es aquel que te enseña a tener fe y confianza en ti mismo, el que
sabe orientar y exigir pero a la vez amar. Un padre es aquel que te
ofrecerá la mano aunque no tenga fuerzas para ello y que te pintará
de color, los días grises. Un padre soportará tus malestares y tus
bipolaridades. Un padre es aquél que aunque en su pelo aparezca
plata, su corazón siempre será de oro.
Y
esque dos padres buenos valen más que nada y el amor paterno es el
mejor regalo que nos ha dado la vida. Y por eso, yo me siento
orgulloso de poder decir:
Os
quiero papás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario